lunes, 13 de abril de 2009

Villarreal 0-2 Málaga


Cuatro puntos de doce posibles. Este es el bagaje que presenta el Málaga al finalizar el “Tourmalet”. La victoria ante el Villarreal supone, además de recortar distancias con el equipo castellonense, un plus de motivación y de moral de cara a afrontar el último tramo del campeonato. A sólo tres puntos del cuarto puesto y con las mismas unidades que el sexto clasificado (situado en séptima posición al perder el goal average particular con el Atlético de Madrid), el sueño de disputar la próxima edición de la Copa de la UEFA e, incluso, de la Champions League, ya no parece una utopía. Aunque haya varios equipos que luchen hasta el final por acceder a esos puestos europeos, el conjunto malaguista parte, en principio, con ventaja con respecto a los demás, puesto que posee un calendario más favorable al enfrentarse a los equipos situados en la zona media y baja de la tabla clasificatoria, a excepción del partido contra el Deportivo. Este será, sin duda, el encuentro más importante de los que restan, ya que el conjunto gallego también se encuentra inmerso en la disputa por conseguir una plaza que dé derecho a jugar cualquier competición europea.

En Vila-real se pudo ver de nuevo la mejor versión del equipo revelación de la Liga. Los locales, con la cabeza más bien puesta en el partido que jugarán este miércoles ante el Arsenal, dispusieron de varias ocasiones de adelantarse en el marcador, pero fueron desbaratadas por Goitia, uno de los jugadores más destacados del encuentro. Poco a poco el Málaga se hizo con el control del esférico, con un espléndido Apoño en el centro del campo, que asistió a Duda para que anotase, tras una gran jugada personal, el primer tanto.

En la segunda parte, el Villarreal salió decidido a obtener el empate, adueñándose del balón pero sin crear ocasiones de peligro. Con el paso del tiempo, el cansancio empezó a pasarles factura. La lesión de Marcos Senna, que obligó a los locales a jugar con uno menos por haber realizado las tres sustituciones, propició que llegase el segundo gol del conjunto malaguista. Un gran pase, nuevamente, de Apoño, dejó solo a Luque, que asistió a Eliseu para que, libre de marca, marcase el definitivo 0-2.

Importante triunfo del Málaga ante uno de los mejores equipos de la Liga, que le permite seguir completando una temporada para enmarcar.

lunes, 6 de abril de 2009

Málaga 0-1 Real Madrid


A pesar de la contundente derrota sufrida en el Camp Nou ante el líder del campeonato, el Málaga preparaba el partido ante el Real Madrid con ganas de resarcirse lo antes posible de ese resultado adverso y con ánimos de revancha por el partido de ida, en el que un pésimo arbitraje le privó de llevarse, por primera vez en su historia, los tres puntos del feudo madridista.

Con motivo del 25 aniversario de la histórica goleada (6-2) del extinto C.D. Málaga al club de Chamartín, el conjunto malaguista estrenó una nueva camiseta recuperando el celeste, para rememorar aquella gesta y volver a los antiguos colores. Este hecho, y la expectación creada en la ciudad ante la llegada del vigente campeón de Liga, propiciaron el primer lleno en La Rosaleda tras su reciente remodelación, con capacidad para más de 29.000 espectadores.

Tras el pitido inicial, se vio un Málaga mejor asentado en el terreno de juego, con una presión adelantada que impedía al Real Madrid trenzar alguna jugada. Por momentos, los locales mostraron de nuevo el fútbol que venían realizando a lo largo del curso, pero parece ser que han perdido esa chispa en ataque, esa pegada que tanto le ha caracterizado para resolver partidos complicados.

En el segundo período se vio un encuentro totalmente distinto. Una gran jugada individual del argentino Higuaín, que arrancó desde el centro del campo, se deshizo de Weligton y batió a Goitia adelantando a su equipo en el marcador. El Málaga no supo rehacerse y el conjunto visitante administró sin sufrimiento su ventaja, que le permite seguir en la lucha por obtener el título de Liga.

Aunque esta derrota entraba dentro de lo previsible, la sensación que tienen los malaguistas es la de haber desaprovechado dos oportunidades difícilmente repetibles de ver triunfar a su equipo ante el conjunto más laureado del fútbol español.