
Cuatro puntos de doce posibles. Este es el bagaje que presenta el Málaga al finalizar el “Tourmalet”. La victoria ante el Villarreal supone, además de recortar distancias con el equipo castellonense, un plus de motivación y de moral de cara a afrontar el último tramo del campeonato. A sólo tres puntos del cuarto puesto y con las mismas unidades que el sexto clasificado (situado en séptima posición al perder el goal average particular con el Atlético de Madrid), el sueño de disputar la próxima edición de la Copa de la UEFA e, incluso, de la Champions League, ya no parece una utopía. Aunque haya varios equipos que luchen hasta el final por acceder a esos puestos europeos, el conjunto malaguista parte, en principio, con ventaja con respecto a los demás, puesto que posee un calendario más favorable al enfrentarse a los equipos situados en la zona media y baja de la tabla clasificatoria, a excepción del partido contra el Deportivo. Este será, sin duda, el encuentro más importante de los que restan, ya que el conjunto gallego también se encuentra inmerso en la disputa por conseguir una plaza que dé derecho a jugar cualquier competición europea.
En Vila-real se pudo ver de nuevo la mejor versión del equipo revelación de la Liga. Los locales, con la cabeza más bien puesta en el partido que jugarán este miércoles ante el Arsenal, dispusieron de varias ocasiones de adelantarse en el marcador, pero fueron desbaratadas por Goitia, uno de los jugadores más destacados del encuentro. Poco a poco el Málaga se hizo con el control del esférico, con un espléndido Apoño en el centro del campo, que asistió a Duda para que anotase, tras una gran jugada personal, el primer tanto.
En la segunda parte, el Villarreal salió decidido a obtener el empate, adueñándose del balón pero sin crear ocasiones de peligro. Con el paso del tiempo, el cansancio empezó a pasarles factura. La lesión de Marcos Senna, que obligó a los locales a jugar con uno menos por haber realizado las tres sustituciones, propició que llegase el segundo gol del conjunto malaguista. Un gran pase, nuevamente, de Apoño, dejó solo a Luque, que asistió a Eliseu para que, libre de marca, marcase el definitivo 0-2.
Importante triunfo del Málaga ante uno de los mejores equipos de la Liga, que le permite seguir completando una temporada para enmarcar.

