jueves, 9 de julio de 2009

¿Jesús Gámez al Sevilla? ¿A cambio de Lolo y Duda?

Si hasta hace unos años el Málaga era considerado un equipo vendedor, la labor encomiable de Fernando Sanz desde que llegó a la presidencia, saneando un club endeudado hasta las orejas, ha propiciado que el conjunto malaguista no se vea obligado a vender cada campaña componentes de su plantilla, a no ser que paguen íntegramente su cláusula de rescisión.

Durante bastante tiempo, se viene rumoreando la posible marcha de unos de los defensas con mayor proyección en el fútbol español, el lateral diestro Jesús Gámez. Con 24 años, el fuengiroleño ha realizado una excelente temporada, hecho que no ha pasado desapercibido para el seleccionador nacional Vicente Del Bosque, que ha seguido su trayectoria en este curso. Además, fue incluido entre los onces jugadores revelación del campeonato español junto a otro malaguista, Apoño, según la U.E.F.A.

Gámez se ha convertido en una de las piezas más codiciadas en la apertura del mercado de fichajes, aunque el pasado verano también lo fue ya que estuvo a punto de recalar en las filas del Tottenham inglés, que bajo las órdenes del manchego Juande Ramos, se fijó en el defensa pero no llegó a fructificarse su incorporación.

Aunque al principio hubo un fuerte interés del Valencia por hacerse con los servicios del lateral, el fichaje del ex jugador del Almería Bruno le ha cerrado por completo las puertas del conjunto ché y ha dejado solo al Sevilla en la lucha por hacerse con los servicios del fuengiroleño. El conjunto hispalense, ante la incapacidad de abordar la totalidad de la cláusula (10 millones de euros), está dispuesto a ofrecer en propiedad a dos jugadores que ya vistieron la elástica blanquiazul la pasada temporada, Duda y Lolo, sin pagar nada. En principio es una oferta tentadora, difícilmente rechazable, pero que tienen sus contras y sus pros:

-Contras: el Málaga no se puede permitir no ver ni un mísero euro por uno de sus mejores jugadores. Aunque se vería favorecido con la llegada de Lolo y Duda, la proyección de Gámez parece no tener límites y conforme pasan las temporadas, consigue revalorizar su cotización en el mercado, por lo que el Sevilla saldría beneficiado ya que en un futuro podría sacar tajada si se decidiese a prescindir de sus servicios.

-Pros: ante la dificultad con la que se encuentra el conjunto malaguista a la hora de cerrar fichajes, con esta operación mataría dos pájaros de un tiro. A pesar de perder un efectivo en defensa, contaría con dos jugadores que dieron un rendimiento extraordinario el pasado curso y que son muy polivalentes. Lolo, mediocentro destructivo, es capaz de jugar en el centro de la zaga, mientras que Duda puede ocupar cualquier banda, ya sea la izquierda como la derecha, y jugar un poco más retrasado, en el lateral izquierdo, como lo viene haciendo con la selección de Portugal. Además, la vacante dejada por Gámez sería bien cubierta por Manolo Gaspar, que siempre cumplió en las contadas ocasiones que dispuso en el pasado curso.

En definitiva, nos aguarda un largo verano por delante para conocer el desenlace de este culebrón.

miércoles, 1 de julio de 2009

El retorno de Muñiz

La salida de Antonio Tapia al finalizar la temporada, que prefirió no renovar alegando querer formar parte de un proyecto más ambicioso para acabar entrenando al Betis en segunda, dejó al banquillo del Málaga huérfano durante varias semanas. Tras una larga espera, se decidió volver a contar con los servicios del asturiano Juan Ramón López Muñiz, aunque su llegada no fue inminente puesto que tuvo problemas con su anterior equipo, el Racing, a la hora de resolver su vinculación contractual.

El regreso del técnico ha suscitado diversidad de opiniones entre los aficionados malaguistas. Mientras que unos están de acuerdo con su retorno exponiendo los éxitos obtenido por el asturiano, primero al conseguir la permanencia en una temporada convulsa en su primer año y en el curso siguiente lograr el ascenso a la máxima categoría del fútbol español, otros discrepamos su llegada al no estar conforme con la manera de abandonar el Málaga en su primer ciclo (estuvo negociando con otro club en un momento trascendental para el futuro del conjunto blanquiazul) y con el estilo de juego que implanta a sus equipos.

Aunque muchos aficionados tendremos presente la expresión “segundas partes nunca fueron buenas”, normalmente utilizada en el ámbito cinematográfico, la campaña realizada por el ex entrenador Antonio Tapia nos hace ser más cauto y precavido a la hora de criticar cualquier incorporación ya que, hace un año, nadie daba un duro por el de Baena y era considerado uno de los firmes candidatos de entre todos los técnicos de los clubes de primera para no completar un curso entero en su cargo. Es por esto que hay que darle un voto de confianza y empezar a juzgarle, para bien o para mal, conforme pasen los partidos.

Sin más, solo queda desearle suerte a Muñiz en su nueva andadura en el banquillo del Málaga y esperar que consiga igualar o superar lo obtenido en la pasada temporada.