
En Liga, el Barcelona no ha dado opción alguna gracias a su superioridad abrumadora; en Champions, los octavos de final siguen siendo el obstáculo con el que se estrellan una y otra vez; y en la Copa del Rey, la relajación ante equipos de menor nivel ha provocado ridículos de preocupante calibre como el cosechado ante el Alcorcón.
Pero esta dinámica negativa en la que se hallaba inmerso el Real Madrid parece tener los días contados. El mejor club del siglo XX quiere recuperar el prestigio perdido en esta última década y situarse en lo más alto a nivel mundial.
Para ello, Florentino ha confiado en un ganador nato para manejar un vestuario difícil y, últimamente, polémico. La llegada de Jose Mourinho dotará al equipo de ese carácter competitivo y triunfador que tanto le caracteriza y que escaseaba en el conjunto madridista.
El portugués, que busca hacer historia consiguiendo tres Champions League con tres clubes distintos (ya la obtuvo en el 2004 con el Oporto y en el 2010 con el Inter) y los tres campeonatos nacionales más importante del mundo (Inglaterra, Italia y España), cuenta con una plantilla amplia y de gran nivel para optar a cualquier título.
Las incorporaciones de Canales, Pedro León, Di María, Özil, Khedira y Carvalho, jóvenes valores a excepción del central luso, engrandecen a un plantel ya de por sí potente pues cuenta con cinco campeones del mundo y jugadores como Cristiano Ronaldo, Pepe, Higuaín o Benzema por citar algunos.
Buen presente y futuro se le augura a este nuevo Real Madrid.
